lunes, 5 de septiembre de 2016

Separa el deseo de laconfianza.


Hay una gran diferencia entre desear algo y confiar en que lo puedes lograr.
Cuando tenemos un sueño existe un deseo grande de hacerlo realidad, pero no siempre sabemos cómo lograrlo.

Esa incertidumbre es la que nos paraliza, porque el hecho de no conocer el proceso, me hace sentirme inseguro,  empiezo a pensar en las probabilidades de fracaso,  empiezo a desconfiar de mis propias capacidades y tiendo a pensar que no seré capaz y que me voy a equivocar.

Incluso, a veces tenemos la prueba empírica de que no somos capaces porque ya lo hemos intentado anteriormente y no lo hemos conseguido.

Lo peligroso de esto es que cuando alimento la creencia de que puedo fallar, es cuando dejo de soñar, y no me permito ni siquiera imaginarlo, renuncio a mi sueño con resignación y dejo de hacerme ilusiones para evitar la frustración de no lograrlo: -¡Para qué empezar, para qué ilusionarse, si jamás lo lograré!

Con este panorama es normal que sientas mucho miedo y poca confianza, pero sucede que el camino se irá definiendo conforme vas avanzando.

Por lo tanto, aunque no sepas cómo lo vas a lograr, no permitas que eso te impida ponerte en marcha. Y sólo pregúntate: ¿realmente deseo lograrlo? No pienses si puedes o si sabes cómo conseguirlo, sólo  piensa si te gustaría lograrlo y ponte en marcha.

A partir de ahí camina con fe y esperanza y todo será posible.
Recuerda…
Si quieres alcanzar el éxito, no te prepares para el fracaso..




Sólo piensa si te gustaría sentirte orgulloso de ti mismo, y que los demás también estén orgullosos de ti, si te gustaría experimentar la plenitud que se siente cuando logras tus sueños, si te gustaría ser un ejemplo que influya en los demás por tus logros, y que los ayude a que ellos también se pongan en marcha desde la admiración que les generas.

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